La Naturaleza no es muda
Eduardo Galeano
Semanario Brecha de Uruguay, 18 de abril de 2008
El
mundo pinta naturalezas muertas, sucumben los bosques naturales, se
derriten los polos, el aire se hace irrespirable y el agua intomable,
se plastifican las flores y la comida, y el cielo y la tierra se
vuelven locos de remate.
Y
mientras todo esto ocurre, un país latinoamericano, Ecuador, está
discutiendo una nueva Constitución. Y en esa Constitución se abre la
posibilidad de reconocer, por primera vez en la historia universal, los
derechos de la naturaleza.
La
naturaleza tiene mucho que decir, y ya va siendo hora de que nosotros,
sus hijos, no sigamos haciéndonos los sordos. Y quizás hasta Dios
escuche la llamada que suena desde este país andino, y agregue el
undécimo mandamiento que se le había olvidado en las instrucciones que
nos dio desde el monte Sinaí: "Amarás a la naturaleza, de la que formas
parte".
Un objeto que quiere ser sujeto Durante miles de años, casi toda la gente tuvo el derecho de no tener derechos.
En
los hechos, no son pocos los que siguen sin derechos, pero al menos se
reconoce, ahora, el derecho de tenerlos; y eso es bastante más que un
gesto de caridad de los amos del mundo para consuelo de sus siervos.ARGENTINA: Las aguas bajan turbias BUENOS AIRES, ago (IPS) - Los servicios privatizados de
saneamiento y agua potable en la zona más poblada de Argentina no
lograron en 10 años ampliar ni mejorar la cobertura, pese a que el
valor real de las tarifas se duplicó.
El acceso al agua potable seguirá sin ser un derecho El petróleo o el oro del siglo XXI lo han bautizado. El agua, de la que carecen en condiciones cientos de millones de personas en el mundo y cuya necesidad aumentará en las próximas décadas, seguirá sin ser un derecho humano, sólo «una necesidad». Es la principal y, para muchos, decepcionante conclusión del V Foro Mundial del Agua que ayer cerró el grifo en Estambul.
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